24 abr. 2010

Antes del mediodía

Me acomodaba, antes de las doce,
en el centro del patio.
Frente a mí, la cocina de la abuela,
justo arriba, la de mamá.
Las dos con sus radios
y sus aromas de media mañana.

Desde allí
preguntaba a una
y después a la otra
qué había para almorzar.
Respondían ambas
siempre algo diferente entre sí.
Entonces yo elegía
como todos los días.

De mi abuela guardo pocos recuerdos
excepto esas comidas a mediodía.  
De esos días de conventillo
llevo impregnados los olores entrañables
y el sabor de las elecciones sencillas.

6 comentarios:

Natalia M. dijo...

Después de una larga ausencia en la blogósfera retorno con un pequeño poema de sábado otoñal...

Nicolás Aimetti dijo...

Ya se te extrañaba, buenísimo tenerte de vuelta.
Me re gustó el poema!

El Gaucho Santillán dijo...

Esto es entrañable. muy emotivo.

celebro su vuelta.

Un abrazo.

Natalia M. dijo...

Gracias por las visitas Nico y Gaucho. Me alegra que sigan ahí a pesar de las intermitencias.
Abrazos a ambos.

Opin dijo...

Soy poco afecto a los poemas , pero éste cala hondo y se disfruta desde las cosas simples.
Que suerte que ha regresado ¡

Natalia M. dijo...

Gracias Opin, un gusto volver a encontrarlo por acá!

Saludos!