26 jun. 2011

una jaula

.
Nos quedamos
largo rato
mirando a los hamsters,
bichos asquerosos
que alguna gente considera
simpáticos.
Hasta las uñas
microscópicas
les viste.
Otra niña
se acercó
y los acarició
metiendo sus dedos
entre los barrotes.
A mi
no me dejan
tocarlos,
le dijiste sin capricho,
mientras tus ojos
seguían fijamente
el movimiento de los animalitos
dentro la jaula.

2 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Bueno, tuvo reflejos ràpidos.

Un abrazo.

Francisco Ariel Cabello dijo...

Muy bueno!